Día Mundial del Donante de Médula Ósea

El tercer sábado de septiembre se celebra el Día Mundial del Donante de Médula Ósea y Sangre de Cordón Umbilical, una iniciativa de la Asociación Mundial de Registros Donantes de Médula Ósea (WMDA). Su objetivo es recordar a los ciudadanos de todo el mundo la importancia de la donación de médula ósea.

Más de 28 millones de personas en todo el mundo son ya donantes de médula.

¿En qué consiste la donación de médula ósea?

La donación de médula ósea se realiza extrayendo, con una jeringuilla, una pequeña cantidad de sangre medular de la parte posterior del hueso de la cadera.

La obtención de células madre de sangre periférica requiere administrar 4 o 5 inyecciones subcutáneas de unas sustancias denominadas factores de crecimiento hematopoyético, que hacen que las células madre de la médula ósea pasen a la sangre. Esta donación no requiere anestesia y se realiza en el hospital especializado más cercano al domicilio del donante.

Sobre la donación y el trasplante de médula

Requisitos esenciales para ser donante de médula ósea:

  • Tener entre 18 y 55 años, (aunque las personas inscritas en el registro pueden ser donantes hasta los 60 años)
  • Estar sano, es decir, no padecer ninguna enfermedad susceptible de ser trasmitida al receptor. Los interesados tampoco pueden padecer ninguna enfermedad que pueda poner en peligro su vida por el hecho de la donación.
  • También es importante tener en cuenta que no se puede donar médula para un paciente concreto, sino para cualquier persona compatible que lo necesite, con independencia de donde resida.
  • Ser donante de médula significa adquirir un compromiso para toda la vida. Supone entrar a formar parte de un selecto club mundial, de personas sanas y solidarias, que saben que en cualquier momento pueden llamarlas para salvar la vida de un paciente anónimo en cualquier lugar del mundo.

Leucemia aguda, linfoma y mieloma múltiple son las principales enfermedades que pueden beneficiarse de un trasplante de médula ósea.

Por otro lado, la leucemia es el cáncer infantil más frecuente. Supone un 30% de las enfermedades hemato-oncológicas pediátricas. El 70% de los pacientes que pueden beneficiarse de este tipo de trasplante, necesitan un donante no familiar.