Lo que castigos físicos y regaños severos pueden causarles a los niños

Los especialistas de la Academia Estadounidense de Pediatría realizaron una serie de estudios, los cuales afirman que los castigos físicos o el uso de azotes como herramienta disciplinaria a largo plazo, incrementan la agresividad en los niños pequeños y es ineficaz para enseñar la responsabilidad y el autocontrol e incluso puede afectar el desarrollo y funcionamiento normal del cerebro, debido al aumento de las hormonas del estrés.

En conclusión, los pediatras nos dejan una serie de consejos y estrategias para que los niños tengan una crianza sana y feliz, las cuales se pueden encontrar en el portal healtychildren.org.

Fuente: El Tiempo